domingo, 27 de julio de 2008

David, René y Charles

Madame Récamier - David Madame Récamier - René
A solas con todo el mundo
La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben demasiado
y nadie encuentra al otro
pero siguen
buscando de cama
en cama,
la carne cubre
el hueso y la
carne busca algo más carne.
no hay ninguna posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
nadie encuentra jamás al otro.
los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
las tumbas se llenan
nada más
se llena.
Charles


viernes, 18 de julio de 2008

Horacio Oliveira dice:

Comprendé Ronald- dijo Oliveira aprtándole la rodilla-. Lo absurdo es creer que podemos aprehender la totalidad de lo que nos constituye en este momento, o en cualquier momento, e intuirlo como algo coherente, algo aceptable si querés. Cada vez que entramos en una crisis es el absurdo total, comprendé que la dialéctica solo puede ordenar los armarios en los momentos de calma. Sabes muy bien que en el punto culminante de una crisis procedemos siempre por impulso, al revés de lo previsible, haciendo la barbaridad mas inesperada. Y en ese momento precisamente se podía decir que había como una saturación de la realidad, ¿no te parece? La realidad se precipita, se muestra con toda su fuerza, y justamente entonces nuestra única manera de enfrentarla consiste en renunciar a la dialéctica, es la hora en que le pegamos un tiro a un tipo, que saltamos por la borda, que nos tomamos un tubo de gardenal como Guy, que le soltamos la cadena al perro, piedra libre para cualquier cosa. La razón solo nos sirve para disecar la realidad en calma, o analizar sus futuras tormentas, nunca para resolver una crisis instantánea. Pero esas crisis son como mostraciones metafísicas, che, un estado que quizá, si no hubiéramos agarrado por la vía de la razón, sería el estado natural y corriente del pitecántropo erecto.
Y esas crisis que la mayoría de la gente considera como escandalosas, como absurdas, yo personalmente tengo la impresión de que sirven para mostrar el verdadero absurdo, el de un mundo ordenado y en calma, con una pieza donde diversos tipos toman café a las dos de la mañana, sin que realmente nada de eso tenga el menor sentido como no sea el hedónico, lo bien que estamos al lado de una estufita que tira tan meritoriamente.
il faut tenter vivre

J.C
y mi comentario adjunto es:
Crisis: Cuando lo viejo no quiere morir y lo nuevo no quiere nacer